Reflexión personal. Tú decides

Había una vez, una mujer que se llamaba Almudena. Cada mañana se despertaba enfadada porque tenia sueño, otros días porque llovía y otros porque tenía calor. Desayunaba sin ganas, era hija porque le había tocado ser hija, hermana porque así lo había impuesto la vida y trabajadora de supermercado porque así lo decía el contrato laboral.

15 cigarros diarios. 10 quejidos diarios. 5 lamentos diarios y 0 sonrisas diarias.

Y así transcurrían las semanas, entre quejas y enfurruñamientos.

Había una vez, una mujer que se llamaba Elvira. Cada mañana se despertaba con tranquilidad, su despertador ya estaba programado para darle esos 5 minutos de tregua. Respirar hondo y agradecida por la lluvia, que da un toque fresco o bien por el calorcito que sabia que le acompañaría durante todo el día. Con el calor no hacía falta llevar chaquetón ¿Y si hoy tocaba nevada? Que bien se lo pasaría Rufus, su fiel perro.

El desayuno, una bienvenida al día nuevo. Unos días fruta, café o tostadas con mantequilla. Otros la despensa vacía, pues… ¡Es el día de ir a la panadería a por esos croissants de chocolate!

Los padres ¡AAaaiiihhh! sus queridos padres. Un beso a cada mejilla y agradecimiento por darle todo; la vida. 

¿Su trabajo? Aquel super, un mundo donde se trabaja mucho, pero se encuentra entre compañeros. Saludos a Eulalia, su vecina. Charlar con Ernesto, su profesor de baile. Cajas nuevas de fresas a reponer ¡Qué olor!

Trabajo hecho. Respirar hondo.

15 momentos diarios para agradecer. 3 agradables paseos con Rufus, oliendo, viendo, tocando el presente. 2 meditaciones diarias y 0 lamentos por existir. 

¿Hay una retención en la carretera? Pues aprovechar para escuchar el programa de radio.  

¿Y del plantón que le ha dado María en el café de la tarde? Aprovechar para sacar su libro del bolso. 

¿Se tuerce el tobillo en la clase de baile? Puede que su cuerpo necesite un descanso. Tiempo para desempolvar la libreta de mandalas y pintar.

¿Por la noche tiene taquicardias y le falta la respiración? Pone en práctica las técnicas de relajación. Es consciente que debe de mirar dentro de si, conocer que refleja esa ansiedad.

Hay dos maneras de afrontar la vida. De la misma manera que hay dos maneras de afrontar la ansiedad

Es hora de mirarnos al espejo para entendernos desde adentro. Hay un denominador común con respecto a todo lo mencionado anteriormente que debe cambiar: TÚ.

Tu eres el que debe cambiar para que cambien las circunstancias o situaciones de la vida.

Ve a terapia, sigue, ábrete; Escucha, mira, huele, toca. Los sentidos son la ventana que te abre al exterior y te TRAE AL PRESENTE.

Medita, ríe, pinta, llora, baila, canta, y por ende AMATE.

Es más fácil que cambies TÚ, a que no el mundo cambie.

No acuses a los demás o a la vida de asumir el control de TU VIDA. 

El cambio no es una cuestión de saber o no, es una cuestión de voluntad. Las personas que han decidido auto conocerse y sanar sus conflictos, son aquellas que logran cambiar su vida. No hay nada más satisfactorio que sentirse en paz.

5 MANDAMIENTOS:

  • Hasta en las circunstancias más difíciles, siempre debemos encontrar un motivo para estar agradecidos. El primer motivo es el hecho de estar vivos, respirar, disfrutar de la lluvia o rayos del sol, pero sobre todo, de vivir siendo conscientes de ello. 

En muchas ocasiones, recuerdo que en el pico de mis crisis de pánico me sirvió el pensar: “Esto sucede porque estoy viva” “Estoy vivaaaa” y eso es bueno ¡Puedo con esto!

  • Valora cada día, y haz de él, la mejor expresión de ti mismo. Cualquier día puede ser el mejor si estamos dispuestos a ello.
  • Walt Whitman dice lo siguiente en su libro: “Aprovecha el día.  No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco más feliz, sin haber alimentado tus sueños”.
  • Vivimos como si el tiempo fuera eterno y como si siempre fuéramos a existir. Recuerda, la vida termina. 
  • El presente es lo que hay. EL AHORA es el tiempo más real y el que le debemos poner más empeño. Así nos lo recuerda Albert Camus con esta frase: “La verdadera generosidad hacia el futuro consiste en entregarlo todo al presente”. Significa que aquello que vendrá, dependerá por completo de lo que hagamos hoy.

Gracias por estar aquí, hasta la próxima : )

Puede llegar un punto donde necesites ayuda adicional, dependiendo de la situación o sucesos del pasado/presente. Puedes acudir a servicios profesionales a través de asesoramiento psicológico para que te guíen en este increíble camino.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: